Si su médico le ordena que se haga una colonoscopia, simplemente dígale que… Ver

Colonoscopia de rutina

Si bien es una herramienta eficaz para detectar el cáncer de colon, sus beneficios comienzan a disminuir después de los 70-75 años, especialmente si no hay antecedentes personales ni familiares de cáncer.
Riesgos: Perforación intestinal, hemorragia y complicaciones derivadas de la anestesia.

Alternativa: Si las pruebas anteriores fueron normales, un chequeo médico es suficiente y, si es necesario, una prueba menos invasiva de sangre oculta en heces.

Las mamografías son vitales en mujeres jóvenes y de mediana edad, pero después de los 70 años, si no hay antecedentes de cáncer ni síntomas visibles, su utilidad disminuye.

Riesgos: Falsos positivos, biopsias innecesarias, ansiedad y sobretratamiento.

Alternativa: Autoexploración, revisión clínica y mamografías solo si hay síntomas o antecedentes relevantes.

Prueba del antígeno prostático específico (PSA)

Ampliamente utilizada para detectar el cáncer de próstata en hombres, la prueba de PSA puede llevar a un sobrediagnóstico de cánceres de crecimiento lento que no causarían daño durante su vida.
Riesgos: Cirugías innecesarias, disfunción eréctil, incontinencia urinaria y estrés.

Alternativa: Solo se recomienda si existen síntomas urinarios preocupantes o antecedentes familiares importantes.

Resonancias magnéticas o tomografías computarizadas para dolores comunes.

Es normal experimentar dolor muscular o articular con la edad. Sin embargo, someterse a una resonancia magnética o una tomografía computarizada ante cada molestia o dolor puede revelar hallazgos irrelevantes (“hallazgos incidentales”) que deriven en pruebas o cirugías innecesarias.

Riesgos: Radiación, ansiedad y gastos médicos evitables.

Alternativa: Evaluación física, fisioterapia y seguimiento antes de recurrir a pruebas de imagen.