3. Evite el azúcar, especialmente la sacarosa y la fructosa.
Todos los tipos de azúcar son perjudiciales para la salud y pueden causar cáncer.
4. Previene la deficiencia de vitamina D.
La vitamina D afecta prácticamente a todas las células del cuerpo y es uno de los agentes anticancerígenos más potentes. Existen más de 800 referencias en la literatura médica que confirman la eficacia de la vitamina D en la lucha contra el cáncer. Esta vitamina puede penetrar en las células cancerosas e inducir la apoptosis (muerte celular).