Descargo de responsabilidad: Este artículo tiene fines informativos únicamente y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. La picazón persistente es un síntoma con muchas causas potenciales, la mayoría de las cuales no son cáncer. Sin embargo, cualquier cambio nuevo, grave o inexplicable en su salud justifica la consulta con un profesional de la salud. Siempre consulte a su médico u otro profesional de la salud calificado si tiene alguna pregunta sobre un síntoma médico.
El picor (prurito) es una sensación común que suele estar relacionada con afecciones cutáneas benignas y tratables, como la sequedad, el eccema o las alergias. Sin embargo, en raras ocasiones, el picor persistente, generalizado o localizado que no responde a los tratamientos habituales puede ser un síndrome paraneoplásico: un efecto inusual y remoto de una neoplasia maligna interna.
El mecanismo no se comprende del todo, pero se cree que implica citocinas y sustancias inflamatorias liberadas por el tumor o por la respuesta inmunitaria del cuerpo al mismo, que pueden irritar las terminaciones nerviosas de la piel.
Las principales características distintivas del picor que pueden estar asociadas a una afección sistémica subyacente, incluido, entre otros, el cáncer, son:
Resistencia a los tratamientos estándar (por ejemplo, cremas hidratantes, esteroides tópicos, antihistamínicos).
No se observa ninguna erupción primaria visible que explique la intensidad del picor (aunque rascarse puede causar marcas secundarias).
Estar generalizado (en todas partes) o persistentemente localizado en un área.
Asociado a otros “síntomas B”: pérdida de peso inexplicable, fiebre, sudores nocturnos o fatiga intensa.
La siguiente lista detalla 9 áreas del cuerpo donde el picor persistente e inexplicable a veces (aunque rara vez) puede servir como señal para una investigación, teniendo en cuenta que la gran mayoría del picor en estas áreas tiene una causa mucho más común y no cancerosa.